¿Oro o Plata? Cómo elegir tus joyas según tu colorimetría

A menudo surge ese pequeño momento de duda al navegar por mis colecciones.

Frente a una nueva creación, siempre recibo la misma pregunta por mensaje privado: «¿Debería elegirlo en dorado o en plateado?». Una joya no es un simple accesorio; es un punto de luz que depositamos sobre nuestra piel. Si se elige bien, tiene el poder casi mágico de iluminar el rostro, suavizar los rasgos cansados y dar calidez a la mirada. Pero, ¿cómo estar segura de elegir bien? Hoy, te abro mi cuaderno de notas sobre la colorimetría, esa ciencia fascinante que me ayuda a diseñar piezas pensadas para revelar tu brillo natural.

 

Comprender la colorimetría: el arte de revelar tu luz

El error más común que se comete en joyería es fijarse solo en el color superficial de la piel (clara, mate, oscura) o en el bronceado del momento. La verdadera clave reside en lo que yo llamo el subtono de la piel.

A diferencia de tu tono de piel, que evoluciona con las estaciones, tu subtono es inmutable. Es esa sombra sutil que se esconde justo bajo la epidermis. En colorimetría (te recomiendo echar un vistazo a este círculo cromático para entender las armonías), distinguimos dos grandes familias: los subtonos cálidos y los subtonos fríos.

 

El test infalible para conocer tu perfil

Para saber a qué familia perteneces, te propongo un ejercicio muy sencillo. Ponte bajo la luz natural del día y observa las venas de la parte interna de tu muñeca:

  • Si tus venas tienden al verde o al oliva: tienes un subtono cálido.

  • Si tus venas se ven azules o violáceas: tienes un subtono frío.

  • Si no logras decidirte y parecen una mezcla de ambos: tienes un subtono neutro.

 

El truco Soleyah

El test de la tela: Coge una prenda de color blanco puro y otra de color crema o blanco roto. Colócalas una tras otra bajo tu barbilla frente al espejo. Si el blanco puro ilumina tu rostro, eres "fría". Si el crema te da mejor cara, eres decididamente "cálida".

 

Pieles de subtonos cálidos: El brillo solar del dorado

Si tu piel tiene matices dorados, melocotón o amarillos, el metal dorado es tu mejor aliado. Entra en resonancia con los pigmentos de tu piel para crear una armonía cálida y radiante.

Es precisamente por esta razón que diseñé mi emblemático Collar Sola. Quería un colgante que capturara literalmente la luz del sol. El acero inoxidable que utilizo para mis cadenas doradas ofrece un brillo profundo que no se oscurece con el tiempo. Para mí, es la elección de excelencia para las pieles "cálidas" que quieren brillar de la mañana a la noche, incluso en contacto con el agua.

 

Pieles de subtonos fríos: La elegancia atemporal de la plata

Si tu piel presenta matices rosados, azulados o porcelana, los metales fríos como el plateado están hechos para ti. El dorado podría verse demasiado "pesado" o apagar tu brillo natural. El plateado, por el contrario, actúa como un espejo puro, aportando un contraste de una elegancia absoluta.

En este caso, siempre priorizo eslabones que atrapen la luz de forma nítida. Mi Malla Marina en versión plateada, por ejemplo, es una pieza que me encanta recomendar. Su estructura metálica pura realza la claridad de las pieles frías, ya sea llevada sola para un look minimalista o combinada con otras piezas.

 

¿Y si tengo un subtono neutro?

¡Considéralo una suerte! Tu piel posee un equilibrio perfecto. Te sugiero entonces navegar entre mis creaciones doradas y plateadas según tu outfit o tu estado de ánimo. Eres quien tiene el abanico de opciones más amplio.

 

Romper las reglas: el sutil arte del "Mix & Match"

Como experta, te transmito estos códigos técnicos, pero como creadora, creo firmemente que la emoción debe primar. Si tienes un subtono frío pero te has enamorado perdidamente de una pieza dorada, no te la prohíbas.

¿Mi consejo? Lleva el metal que te guste, pero juega con la ubicación. Si el dorado no favorece tu rostro, llévalo en una pulsera o en un anillo.

Esta es, además, una de las razones por las que estoy diseñando joyas mixtas en mi Bar à Charms. Esto te permitirá crear puentes entre los metales. Mezclar una base de collar plateada con algunos charms dorados que tengan un valor sentimental para ti, es crear una joya con carácter. La acumulación de metales diferentes es una tendencia que me parece magnífica cuando cuenta una historia personal.

En el fondo, la colorimetría es una brújula, pero tu instinto sigue siendo tu mejor guía. La joya perfecta es aquella que te da ganas de conquistar tu día.

Te invito a descubrir mis últimas creaciones y a hacer el test por ti misma. Ya seas más "solar" o "lunar", cada pieza ha sido pensada para durar y acompañarte.

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